Sobre vinilos no se nada, pero del cassette para acá tengo bastantes recuerdos; hoy desperté medio nostálgico; o tal vez medio cansado de escuchar todos los días las mismas canciones.
Vino a mi mente el recuerdo de mi adolescencia, cuando empezaba a descubrir mis gustos, veía algunos videos en la tele, o escuchaba alguna banda en la radio, y ahí se iniciaba un largo proceso hasta que la banda se convertía en una de mis favoritas, o en otra de las tantas que me decepcionaban. Bandas de un solo hit, bandas de las cuales no comprendía su éxito, en fin; muchas bandas.
Lo tedioso, pero que justamente hoy me pone nostálgico era el conseguir mas música de una banda. A partir del día en que la escuchaba en la tele o la radio, o alguien me la recomendaba, empezaba una larga búsqueda. Contactar al amigo del amigo de un amigo que tenia el cassette original, tal vez una grabación y lograr que me la copie o me lo preste era todo un drama; las dobles caseteras escaseaban. Tretas como ir a una desquería y pedir escuchar un disco que supuestamente compraría, eran bastante comunes.
La piratería recién iniciaba, pero un casette trucho y de mala calidad a cinco pesos era demasiado para mi economía. Pedir escuchar un casette en una desquería era imposible, nadie te iba a aguantar media hora en su negocio por cinco mangos. Así que había un alto margen de decepciones. Ciertos conductores de radio se habían vuelto un gran referente, de algún modo mágico ellos tenían acceso a mucha música, y por mas que en su programa pasaran solo un tema de cada banda, si ellos decían que el disco estaba bueno, valía la pena comprarlo; muy distinto era con la tele, y ni hablar de las recomendaciones boca en boca. Si un amigo me decía, escucha tal banda; yo escuche un par de temas y esta buena. La realidad era que había escuchado dos temas y que probablemente fueran dos hits de discos distintos.
Mas avanzado en el tiempo y ya teniendo acceso a Internet las recomendaciones boca en boca o Chat en Chat se hicieron mas confiables, no era lo mismo que un tipo te recomiendo una banda a que te la recomienden diez. Pronto se sumo un nuevo condimento; Napster; el legendario primer P2P, que de todas formas no facilitaba casi nada, obtener una sola canción llevaba horas y el gasto seguía siendo mucho.
Con el correr de los tiempos Internet se fue abaratando y acelerando, y ya nada fue igual; no tengo claro cuando fue la última vez que tuve un CD original en mis manos. Antes relacionaba la palabra piratear con copiar un original, pero ya ni eso. Tampoco recuerdo bien cuando fue la última vez que grabe un CD de audio.
Y ya no se a que punto iba, pero este vértigo musical, sumado al ancho de banda y a los modernos programas P2P hicieron que ya no desee la discografía de ninguna banda, por que creo tener la de todas las que me gustan, y aparentemente no asoma en el horizonte ninguna banda que venga mas que a decepcionarme.
Seguiré esperando.